Voces GayLatino: Artículo por el Día contra la Homofobia, 17 de mayo 2018 (Carlos Ibarra, México)

Pachuca de Soto, Hidalgo a 17 de Mayo de 2018

“El mundo no necesita una guerra contra el terrorismo, necesita una cultura de paz, basada en derechos humanos para todas las personas”. Irene Khan

A la sociedad;

A los candidatos y candidatas a cargos de elección popular;

A los tomadores y tomadoras de decisiones de los tres poderes; A los medios de comunicación;

A los familiares y amigos de las personas LGBTTTI+;

A las personas LGBTTTI+.

Hoy, jueves 17 de mayo del 2018 los y las activistas presentes, las organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía nos hemos reunido en una de las principales explanadas de nuestra ciudad para hacer un llamado al respeto a los derechos humanos fundamentales de todas las personas. Aprovechamos este espacio para generar un enunciado por las necesidades de un sector de la población que ha sido históricamente vulnerado, violentado, estigmatizado y asesinado. Hoy, hablamos por las personas GAYS, LESBIANAS, BISEXUALES, TRANSEXUALES, TRAVESTIS, TRANSGÉNERO, INTERESEXUALES y demás personas que salen del modelo heteronormativo. Exponemos en primer lugar, nuestras condolencias y solidaridad con las personas que fueron parte de la diversidad sexogenérica y que el día de hoy se desconoce su paradero, o se sabe, que fueron brutalmente asesinados y asesinadas por un sistema que no tolera la disidencia. Hoy son esas personas el motivo para seguir sumando acciones para el reconocimiento de los derechos de todas las personas por lo que les invito a guardar un momento de silencio.

Alrededor del mundo al día de hoy son 71 los países que criminalizan las manifestaciones de amor entre personas del mismo sexo, es decir, cerca del 37% de los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas, de los cuales, 8 tienen en su marco legal considerada la pena de muerte para las personas como yo y como muchas de las personas que me acompañan en este momento.

Hoy se cumplen 28 años de que la Organización Mundial de la Salud eliminó de la lista de enfermedades mentales a la homosexualidad, sin embargo, eso no es todo lo que hay que hacer en respuesta a la LGBTIfobia, dado que, la transexualidad aún se encuentra considerada dentro del DSM-V como una patología.

En la Constitución Política de nuestro país y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos se encuentra explícitamente argumentado en el artículo 1◦ de ambos textos que todos los seres humanos nacemos libres e iguales en dignidad y derechos y que éstos no podrán ser suspendidos, salvo las excepciones que la propia ley enmarca. Sin embargo, esto es aún lejano de la realidad, debido a que las personas que formamos parte de la diversidad sexual aún vemos con desasosiego que nuestros derechos, por el hecho de no conformar parte de la curva normal de la sociedad, se ven limitados, vulnerados e incluso negados con lemas que supuestamente se basan en “los valores familiares” o “lo que dicta la biología” o “lo que es normal”. Disfrazan su desconocimiento y su rechazo en discursos que son impulsados por muchas instituciones religiosas que si pudieran, nos erradicarían a todos y todas. Y hoy les digo, que no estoy dispuesto, que no estoy dispuesta a tolerar su odio disfrazado de falsa moralidad.

Nuestro país avanza y retrocede en la conquista por los derechos humanos, sin embargo, en los últimos años se han registrado múltiples ataques, agresiones, desapariciones e incluso asesinatos a personas LGBTI en el mundo y en nuestro país. En México tan sólo entre enero del 2013 y diciembre del 2017 se registraron 381 asesinatos de personas lesbianas, gays, bisexuales y personas trans presuntamente por su orientación sexual y/o identidad y expresión de género; esto de acuerdo con el Informe “Violencia, impunidad y Prejuicios. Asesinatos de personas LGBTTT en México 2013-2017” dado a conocer por la organización Letra S: Sida, Cultura y Vida Cotidiana. En este sentido, de total de casos, cerca del 55% de los asesinatos fueron de personas trans (travestis, transgénero y transexuales); mientras que, 41% de los asesinatos fueron ocupados por hombres gays. Así mismo, fueron mujeres lesbianas y hombres bisexuales quienes ocuparon el 4% restante. Dentro de estas cifras destacan que 14 de las víctimas eran defensores y defensoras de los derechos de la diversidad sexual.

En cuanto a cómo se distribuyen los casos geográficamente, Veracruz es la entidad que tiene la mayor cantidad de índices al tener registrados al menos 30 homicidios a personas de la diversidad sexual, seguido de Chihuahua con 28 casos; Quintana Roo con 27; Estado de México y Guerrero con 25 cada uno; Puebla con 22 y Tamaulipas con 20. Aunado a esto, los Estados previamente mencionados concentran cerca de la mitad de los casos de todo el país.

Por mencionar algunos ejemplos está la agresión vivida por nuestro compañero y amigo Armando Ocampo Zambrano quien fue brutalmente agredido física y verbalmente junto con su pareja en Monterrey por parte de agentes de la policía municipal. En Puerto Vallarta una pareja de hombres provenientes del extranjero fue baleada mientras vacacionaban en una ciudad que es conocida por ser gay friendly. Y por supuesto Pachuca no es un sitio aislado, donde no vivimos violencia, pues, en semanas pasadas Osmara San Juan Lucas, una mujer trans desapareció en nuestra ciudad mientras trabajaba. Y por supuesto que tengo y que voy a alzar la voz por un querido amigo y compañero activista miembro de la Red por la Inclusión de la Diversidad Sexogenérica quien fue brutalmente agredido cuando regresaba a su domicilio el pasado viernes 11 de mayo. Afortunadamente, al día de hoy se encuentra fuera de peligro. Y esos son algunos de los casos que conocemos, sin embargo, hay que reconocer que muchos casos se ven como situaciones aisladas, o quedan sin nombre, sin una investigación y por ende sin justicia. Esto ejemplifica claramente la razón por la cual México posee el nada honroso segundo lugar en Latinoamérica en crímenes de odio contra la población LGBTTTI.

Con este panorama es sorprendente que haya candidaturas que consideran que la defensa de los derechos humanos es un costo electoral que no están dispuestos y dispuestas a jugar, que busquen aliarse con grupos que han dicho explícitamente que su único objetivo es evitar que las personas de la diversidad sexual obtengamos nuestra plena ciudadanía y que no podamos gozar de los mismos derechos. Desde mi perspectiva es una completa falta de empatía.

Por lo anterior aprovecho este espacio para dirigirme a los candidatos y candidatas a diputaciones locales y federales, así como las candidaturas al Senado de la Republica y a los candidatos a la Presidencia de la República. A ustedes quienes pretenden representar a la ciudadanía, les exhorto a velar por los derechos de todas las poblaciones sin distinción ni exclusión de ningún tipo. Les expongo que cuando hablamos de los derechos de la diversidad sexual, hablamos de derechos que van más allá del matrimonio igualitario y la adopción homoparental y lesbomaternal; hablamos especialmente de 6 ejes que busca la población LGBTTTI+ en todo el país que son en resumen:

1. Justicia con igualdad y erradicación de la violencia.

2. Salud integral sin discriminación.

3. Educación para la inclusión y la no discriminación.

4. Derechos laborales e inclusión económica.

5. Participación política LGBTTTI+.

6. Fortalecimiento del Estado laico.

Además, para el Estado de Hidalgo, aún hay temas pendientes que por falta de voluntad política no se han logrado concretar, con esto, me refiero especialmente a la legislación del matrimonio igualitario y a la implementación de una ley que permita a las personas trans el cambiar legalmente sus documentos para que tengan concordancia con su imagen y con el género con el que se identifican. Aunado a esto, la implementación del ya existente Protocolo para el Acceso sin Discriminación a la Prestación de Servicios de Atención Médica de las personas LGBTTTI; la existencia de sanciones para toda persona que ejerza discriminación por motivos de orientación sexual, identidad y/o expresión de género sustentadas en la reciente modificación al artículo 202 bis de Código Penal para el Estado de Hidalgo.

Y en esa misma línea expongo públicamente que nosotros y nosotras no descansaremos hasta que se haga justicia por todas las personas lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales, transgénero, intersexuales y demás personas disidentes sexuales y genéricas que han sido víctimas de violencia motivada por homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia. No descansaremos hasta que la dignidad se haga costumbre.

ATENTAMENTE:

Carlos Ibarra, miembro del Grupo de Referencia de Juventudes GayLatino

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